martes, 16 de junio de 2009

Adiós, sumisa, adiós



Te has ido, quieres volver a ser libre y me alegro por ti. Por la misma razón por la que decidiste ser esclava, mi sumisa, ahora quieres ser libre y lo comprendo. Te doy la libertad que en el fondo siempre ha sido tuya, porque fuiste tú la que me la entregaste voluntariamente. Y ahora te la devuelvo.
Que seas muy feliz, cielo.
Un beso muy fuerte.

1 comentario:

AngelSM dijo...

felicidades por tan bella despedida.