miércoles, 29 de julio de 2009

Te quiero puta, guarra, procaz

Porque te quiero, pero te quiero puta, guarra, procaz, y tienes terminantemente prohibido utilizar palabras como sexo, pechos, pene o nalgas. Te quiero puta y guarra, es decir, obscena y procaz. A partir de ahora de tu boca sólo oiré palabras como follar, puta, zorra, culo, polla, coño, tetas o polla.

Te quiero señorita en la calle, educada y con clase, pero zorrón portuario en nuestra intimidad. O en la intimidad verbenera que yo cree porque puede que te lleve por la calle con minifalda y tanga para que te sientes en lugares públicos y enseñes las bragas y te sientas puta de verdad, expuesta y ofrecida.

Irás siempre con los muslos abiertos y los enseñarás al llevarlos siempre separados porque cuando estés conmigo tienes prohibido cerrar los muslos o cruzar las piernas. Una señorita jamás abre las piernas en público, es una vulgaridad, pero por eso siempre que yo te lo indique dejarás de ser señora para ser puta, porque has de estar abierta, expuesta, ofrecida y a mi disposición para mi uso y disfrute, aunque estemos en un lugar público o viajemos en el Metro.

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