martes, 25 de agosto de 2009

Mi piel es tu piel porque soy tuya, estás dentro de mi y me posees



Y siento que pese a mis errores, mis tropiezos y mis iniciales dudas, cada día me voy sintiendo más sumisa a ti, voy aprendiendo a amarte, y cada día doy un pasito más, pequeño, hacia mi completa sumisión. No es fácil, hay que aprender de nuevo a vivir, a cambiar todo los patrones que antes eran mi guía y quedarse vacía para que entre en mi tu voluntad, tu capricho y albedrío y ser así una mujer sin voluntad porque será la tuya la que me gobierne.

Es lo que deseo, lo que sueño, lo que quiero y lo que te suplico encarecidamente. Seré así tuya, un apéndice ti, de tu santa voluntad, y sin libre albedrío proque mi albedrio no es libre pues es tuyo. Te lo he ofrecido de rodillas para que lo disfrutes y hagas con el lo que te venga en gana proque es para ti, para que lo uses, para que los disfrutes. Quiero que hagas uso de mi libertad y que me uses a mí para tu placer. Porque yo soy tuya, de tu propiedad y te pertenezco hasta el último suspiro de mi piel, de tu piel, porque mi piel es tuya pues has entrado en mí y me posees.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Parece que vuerve a haber movimiento por aqui...besitos varios.

Jean de Berg dijo...

Si eres quien me imagino, que creo que sí, te doy la bienvenida de nuevo. Y es cierto: a partir de ahora voy a darle más continuidad, voy a ver si puedo darle más vidilla porque estaba algo muerto.
Es que he estado ocupado y no he tenido tiempo. Pero vuelvo con más ganas.
Un beso cielo.