sábado, 19 de mayo de 2012

La puta más zorra y sumisa

Sé que lo que más te gusta es sentirte puta, zorra y sumisa y me he dispuesto a complacerte para que así sea, para que de verdad lo sientas. Sé que te gusta arrodillarte ante una polla, sentir su poder sobre tu cara, cogerla y engullirla para paladear el aroma de macho, la potencia viril de un tío que te contempla desde arriba mientras tú te arrodillas para chupársela y demostrarle así tu devoción, tu sumisión y entrega.
- Te quiero mi sumisa - te he dicho.
- Y to también te quiero, mi Amo
- Lo sé; sé que me amas y por eso quiero hacerte feliz.
- Me haces feliz, mi Amo, con sólo permitirme amarte y entregarme a ti.
- Lo sé, pero también sé lo que deseas, lo que necesitas.
- Te quiero, mi Amo.
- Yo también te quiero, mi sumisa y por eso tengo que darte lo que sé que deseas.

Así es que te he cogido, te he metido en el ascensor, me he bajado los pantalones, he sacado mi polla y tú, en el acto, te has arrodillado automáticamente para metértela en la boca. Es lo que más te gusta, que me folle tu boca. Y por eso he cogido tu cara con mis manos y he comenzado a follártela, a rozarme con tus labios mientras tú, como bien sabes hacer, movías la lengua y me acariciabas el glande para conseguir que me corra mientras me la follo, mientras te follo, mientras me follo tu boca.
- Tienes 10 pisos de tiempo para conseguir que me corra- te he dicho mientras le doy al 0 para que el ascensor baje.

Y tú la has engullido más aún, te has esmerado y me las has chupado, mientras yo usaba tu boca y me la follaba hasta casi atragantarte dichosa, proque tú gemías, suspirabas llena de saliva y me mirabas con esos ojos de puta sumisa que pones cuando gozas. Porque sé que estás gozando, que tienes el coño chorreando y que empiezas a tener orgasmos pues eres multiorgásmica y te sueles correr sin apenas tocarte, con el morbo de las situaciones que tú mismas provocas.

Pero no has conseguido que me corra porque hemos llegado a la planta baja y todavía seguía sin haber llegado. Así que le he dado al número 10 y he vuelto a meterte la polla en la boca.
- Tienes otros diez pisos para conseguir que me corra.

 Y he cogido tu cabeza, he vuelto a meter mi polla en tu boca y tú has cabeceado, has murmurado algo que no he entendido bien y has seguido moviendo tu lengua y acariciándome con esmero, mientras me mirabas de rodillas a los ojos y volvías a correrte. Eres tan puta y tan zorra que te corres sin tocarte y me he supuesto que estás a punto de encadenar varios orgasmos seguidos, por lo que he tenido que correrme rápido porque sabía y sé, que eres capaz de evitar que lo haga para que esté horas en el ascensor follándome tu boca.

Y además querías que nos pillaran. Lo sueles hacer. Ya lo conseguiste una vez cuando nos pilló el vecino del piso pues al abrir la puerta, nos vio allí: tú arrodillada y yo cogiendo tu cabeza con las dos manos mientras te follaba. Y así subimos a nuestra casa, mientras el vecino nos miraba sorprendido y envidioso. Tenía envidia de mí al no poder disponer la puta más zorra y redomada que existe en el planeta.

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