viernes, 2 de octubre de 2009

Odio la libertad que me hace dejar de ser tu sumisa

Has venido de la calle, te has desnudado y me has ofrecido la fusta para que te azote. Pero sabes que no quiero, que no quiero hacerlo cuando tú quieres. Así que has insistido, te has puesto a cuatro patas moviendo tu culo de puta sumisa en círculos. Ofreciéndote. Abriéndote para mí, para que te posea, te monte y te folle. Me provocas, me atraes a ti con el movimiento de tu culo en círculos porque quieres que te trate como sabes que te mereces. Y te gusta. Pero no estoy de ánimo.

Y tú parece que lo has comprendido y me has suplicado que te haga más sumisa aún, que quieres avanzar mucho más en tu sumisión a mis caprichos, porque te parece poco. Quieres más. Y entonces te he dicho que me lo expliques, que te expreses, que me abras tus sentimientos.

"Lo deseo, mi Amo, -me has dicho-, porque cuando más sumisa soy, cuanto más te pertenezco, más libre soy, más libre me siento porque tengo la libertad para amarte y para entregarte esa libertad para que tú la goces. Para que cojas mi libertad y la poseas porque sólo me siento libre en la esclavitud a tus deseos, a tus caprichos, a tu voluntad y a tu placer, sobre todo tu placer. Porque no quiero ser libre, nunca, jamás, y te suplico que me ates cada día más a ti, que me sujetes cada día más a tu voluntad porque no quiero vivir otra vida que no sea viviendo por ti, viviendo en ti y sintiendo lo que tú sientes.

Porque ser tu esclava me libera, porque ser tu sumisa me hace una nueva mujer y porque no quiero ser libre, nunca, jamás, si eso supone estar fuera de tu dominio, de tu voluntad y de tus deseos. Odio esa libertad en la que tú no gobiernas; odio esa libertad que tu no posees; odio esa libertad que tú no administras y odio esa libertad en la que tú no puedes encerrarme de por vida en la jaula de tu amor y de tu dominio.

Porque te amo tanto que te suplico que me encierres y me sometas, te lo ruego, para que tires luego la llave bien lejos porque yo no quiero ser libre porque mi libertad es ser tu esclava. Gracias por hacerme tu más sumisa puta, tu más dócil sumisa".

Eso me has dicho y luego me has ofrecido tu boca abierta para que me la folle, por favor, te lo suplico, fóllate mi boca, mi Amo.

No hay comentarios: