viernes, 20 de noviembre de 2009

Gracias, mi Amo, por emputecerme



He encontrado una carta que me enviaste, antes de marcharte:

"Gracias, amor mío, por ser como eres y por darme la vida, por descubrirme mi fuero interno, mis deseos ocultos y por parirme a una nueva vida de sumisión a ti que es mi verdadero ser, mi verdadero yo y donde me realizado como persona. Porque antes no era persona, y desde que tú me emputeces y me esclavizas, he nacido de nuevo, soy un ser humano que por fin le ha encontrado el sentido a la vida, porque antes de conocerte y de entregarme a ti estaba muerta.

Gracias, amor mío. Gracias. Eres excepcional y te amo y te lo entrego todo a cambio de nada porque sólo quiero ser una más de tus putas, ser la última de la fila, para amarte la primera.Así que gracias, mi vida, porque jamás le había encontrado el sentido a la vida y desde que te conozco ya sé cuál es ese destino: servirte, adorarte, emputecerme y amarte incondicionalmente.

Ese es el sentido de mi vida, mi felicidad. Todo por nada. Amarte completamente abriéndome en canal para que tú entres en mí y tu voluntad me gobierne. Que tus caprichos sean la norma de mi vida, que tus antojos sean leyes y que tu estricta severidad sea la dulzura que me anime a emputecerme cada día más y más, para entregarme a ti incondicionalmente. Porque cuanto más me emputeces más te amo y porque mi amor por ti no tiene límites. Sólo el límite que tu establezcas y que yo rebasaré para pedirte otros. Más lejos, muchos más lejos.

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