martes, 24 de noviembre de 2009

Puta y zorra, se ofrece



Sabes que lo que más me gusta de ti es que eres tan puta y tan zorra, que sólo con ver que me quito la correa del pantalón (aunque sólo sea para cambiarme de ropa), ya estás predispuesta y te doblas sobre la primera mesa que ves, te levantas la falda, te bajas la braguita y sacas el culo para que te lo azote.

No necesitamos hablar. A veces nos entendemos sólo con la mirada o con gestos como esos en los que mi miras suplicando y te ofreces al castigo voluntariamente, tomando la iniciativa. Y lo que también me gusta mucho es que antes incluso de darte el primer azote, me acerco a ti, te acaricio el coño y ya lo tienes mojado.

Tienes tu coño abierto, excitado y expectante. Un coño de putón que anhela el castigo, que lo desea y que lo suplica. Y por eso mueves el culo en círculo para que empiece, para que te azote y comiences a correrte como una loca, digo, como una puta zorra porque tienes orgasmos múltiples mientras te azoto.

Pero esta vez sólo me quitaba la correa para cambiarme el pantalón, aunque al verte allí ofrecida, con tu culo en pompa y tu coño mojado y abierto, no tuve más remedio que azotarte. Me vinieron las ganas. Es que haces conmigo lo que quieres, mi querida zorra.

4 comentarios:

Sumisa Novata dijo...

:) que encantadora era tu sumisa ...debes extrañarla

Un abrazo

Amo A. dijo...

Sí, la extraño mucho.
Un beso.

alexia {All} dijo...

Bueno quien no extrañaría a una sumisa tan obediente, tan seductora y sobre todo que logre retar esas ganas de domar que tomo buen Amo guarda dentro y toda buena sumisa desea poder saciar de cualquier forma, se ve que logra despertar hasta al mas bueno de los Amos, un saludo.

Amo A. dijo...

Es cierto, alexia: Una buena sumisa saca lo mejor de ti, te hace esmerarte y consigue de ti lo mejor para su placer. Es cuando suena la música y los dos suenan armónicos como en una sinfonía en la que nada desafina. Porque cuando la música desafina hay que dejarlo. No es fácil, aunque con cariño todo se consigue.
Al buen Amo lo hace la sumisa con su entrega. Lo es gracias a ella, que es la pieza fundamental de la orquesta.
Un beso.