martes, 16 de noviembre de 2010

Moviendo tu culo de perrita sumisa



Te has puesto a cuatro patas delante de mí y has movido tu culito de perrita sumisa ante mis ojos llamándome con el movimiento en círculos de tu culo. Me llamas, me incitas, me dices qué quieres moviendo tu culito en círculos para que acuda a ti.
¿A cubrirte? ¿A que me folle tu boca como a ti tanto te gusta?

No te lo preguntó porque me lo cuentas cuando me miras, sonríes cuca y sigues moviendo tu culo den putita en círculos, mostrándome la rajita de tu coñito húmedo que te aparece bajo las nalgas que sigues moviendo en círculos, invitándome al ágape de tu cuerpo sometido, entregado y ofrecido como una perrita en celo que me llama, me incita y me suplica con el movimiento de su culo que acuda hacia ti para cubrirte, para follarte, si me permites la expresión tan grosera, cariño. Aunque a ti lo que más te gusta es que use palabras groseras, que al follar lo llame follar, al coño coño y al culo culo. Y así lo haremos. Te lo prometí y te lo prometo.

Pero has de esperar. Sabes que te quiero, te amo y que me cuido de ti, pero todavía no me has provocado lo suficiente y tu invitación me parece poco. Quiero que me incites más, mucho más, y que lo muevas aún más para atraerme hacia ti, hacia tu culo, hacia tu coño que sigues moviendo en círculos mientras giras tu cabeza para mirarme, para asentir, para decirme que sí, que vaya, que acuda prestó a montarte como una perra en celo.

Como la perrita sumisa que ya deja escapar los jugos de su excitación por los muslos y me llama para que la cubra, para que te monte, para que te folle golpeando mis huevos contra tu vulva una y otra vez, hasta que los golpes en tu clítoris te haga correrte a la pata abajo, perdón, por los muslos abajo.

Sueles hacerlo, porque eres multiorgásmica y a veces te corres tu sola sin apenar tocarte. Eres así de fácil.
- Te quiero, mi Amo. Fóllame, por favor, fóllate a tu puta perra -me suplicas.

Pero has de esperar. Sigue moviéndote como una perrita en celo, mueve tu culo de perrita en círculos y ya veremos si mereces que te preste atención. Y que te monte como la perra salida que eres. Ya veremos si te lo ganas a pulso, digo, a coño.

2 comentarios:

Yemaya dijo...

Me ha gustado tu relato, seguro que tu sumisa ha disfrutado del momento tanto como he disfrutado yo leyéndote.
Besos y susurros muy dulces

Amo A. dijo...

Lo cierto es que ella ya no está. Tuvo que irse a trabajar al extranjero y lo dejamos de mutuo acuerdo. Esto son sólo recuerdos que ella me inspiró y que tenía escrito desde hace tiempo. Ahora ya no tengo sumisa.
Un beso.