jueves, 10 de enero de 2013

Ordeñada como una perra


No te puedes ni imaginar, mi querida sumisa, el placer que produce ordeñarte como una perra, digo, como una vaca. A ti también, sí, ya lo veo por tu cara de placer, por los gemidos que das y por los suspiros que pegas. Y además te noto el coño mojado mientras lo hago. Estas gozando como una puta, como una perra. Eres así: no lo puedes evitar.

Lo que no sabes es que he invitado a unos amigos para que prueben tu leche. Yo ya la conozco y sé que combina muy bien con el wodka. Aunque también estoy planteándome que te mamen directamente de tus tetas. Que te pongas delante del sillón en el que se sientas, te apoyes en el respaldo y les ofrezcas tus tetas uno a uno para que te mamen. No lo sé. Habrá que dejar algo para el hijo que acabas de parir.

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