martes, 19 de febrero de 2013

Con la boca abierta, suplicando polla

Llego a casa y te encuentro frente a la puerta abierta con la boca abierta, suplicando polla. Como siempre. No tienes hartura. eres tan perra que no puedes estar ni un sólo momento sin mamar, sin chupar, sin tener metida una polla en la boca que te recuerde que eres una puta perra, una zorra mamona, una puta sumisa que ansia ser castigada, usada y tratada como una perra salida.







Porque lo eres. Por eso te tapo la boca con un bozal y te dejo ahí quieta, sentada, para que reflexiones. Para que sepas cuál es tu lugar. El de puta perra sumisa que puede suplicar ser más emputecida, pero no exigirlo. Hay un sutil matiz entre las dos cuestiones. Y lo sabes. Pero eres tan zorra que lo haces adrede para que te castigue.



Por eso te castigo, te pongo un cepo en los pezones para que sufras un poquito, lo justo, pero por tus gemidos de placer veo que gozas, so perra. Que tienes el coño mojado y no tengo más remedio que quitártelos de los pezones para que no te corras. No puedes gozar sin mi permiso.
Tendremos que azotarte en la debida forma, ponerte el culo rojo con la paleta de castigos suponiendo, claro, que esto no te cause placer porque eres tan perra, tan zorra y tan puta sumisa, que gozas al sentirte sometida, usada y castiga como una niña pequeña; como una putita mala que provoca a los hombres mayores para que le azoten el culo. Te gusta ser castigada por hombres maduros, quizás por tu padre, ya que a lo mejor lo viste de pequeña  en la ducha y tuviste tu primer orgasmo masturbándote al pensar que se la chupabas a tu padre. Quizás. No se sabe, pero desde luego era muy mala, puta y perra. Una perra salida.

Así que la solución es dejarte atada en la cama, sin poder tocarte, que es lo que de verdad te hace sufrir. Dejarte ahí atada, sin posibilidad de que roces tu coño con nada, ni con las sábanas, para que no te corras. Para que goces al sentirte sometida, pero no puedas rozar tu coño de puta con cualquier cosa y llegar así al orgasmo. Ahí te quedas, zorra, que yo me voy a ver el partido de fútbol con los amigos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

:-) bonito relato