viernes, 15 de febrero de 2013

Lo sabes, ¿verdad?: soy su puta

Supongo que siempre lo has sospechado pero ahora puedes confirmarlo. Está ahí en la habitación descansando tras follar conmigo. Lo he dejado exhausto, agotado. Me lo he follado de todas las posturas posibles y él me ha follado a mí a lo bestia, como una perra, como una zorra, como una puta.

Supongo que no te extraña mi querido marido, porque cuando dijiste de hacer un trío yo puse mis reparos. No quería y lo sabes. Te dije que podía ser peligroso, que podría herir tus sentimientos, pero tú querías llevar a la práctica tu fantasía y yo accedí por complacerte. Pero no me apetecía

Eso fue entonces. Desde aquello, desde que follamos con él, no he podido sacarlo de mi cabeza, ni de mi coño. Lo sabes. Cuando duermo hablo en voz alta gritando su nombre y suplicando  que me folle. Él, no tú. Lo siento, querido, pero es así. Y tú lo oyes, lo sabes. Sabes que sólo con llamar por teléfono ya me pone el coño mojado.

Me usa, me utiliza a la hora que quiere y cuando quiere. E incluso me ha llevado a su yate para que me follen sus amigos, para que sea su puta. Me viste de doncella francesa y he de serviles las bebidas y dejarme follar por donde quieran. Incluso hay uno que me azota el culo con una fusta. Y yo me corro con sólo notar la caricia del azote en mi piel. Soy muy puta, cornudo. Muy perra y muy zorra. No lo puedo evitar.

Tú quisiste probar nuevas emociones y ahora las tienes. Sobre todo porque es tu jefe el que me ha tomado como su puta. E incluso me lleva a los hoteles para que folle con sus clientes y conseguir así un mejor trato, un mejor negocio. Tú has ascendido y ahora eres jefe de no sé qué área, pero el ascenso sólo es para alejarte de mi y que él pueda follarme en su despacho, delante de todos, porque todos saben en la oficina que él es mi amante, que soy su puta, su perra y su zorra . Y tú mi marido  cornudo sumiso que consiente.  

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