viernes, 1 de febrero de 2013

Me ofreces así para que me disfruten

Cuando me dijiste que querías hacerle un regalo a tu jefe, nunca pensé que sería yo. Y en día de nuestra boda. Y así me ofreces a él que está a punto de llegar a nuestra habitación para que nada más entrar me vea desnuda y con el velo de novia. Para que se excite más, me has dicho.

Sabía que eras cornudo, pero no tanto, cariño. Ni tampoco sabía que yo fuera tan puta porque no he dicho nada cuando me lo has propuesto. De hecho fui yo la que lo insinúo, aunque tú no te dieras cuenta. Siempre me ha gustado tu jefe, siempre he querido follármelo, pero no te lo he dicho por si sentías celos.

Pero ya veo que no, que no sólo no tienes celos, sino que mientras me arreglas el velo para que me tape pícaramente una teta, tienes la polla dura. Eres muy cornudo, cariño. Demasiado.

O yo soy demasiado puta, no lo sé, porque tengo el coño encharcado y estoy deseando que entre para que me folle. En nuestra noche de bodas sí, aunque creo que a partir de ahora seré su querida, su amante y tú un cornudo consentido de por vida.

Es que el tiene yate, Ferrari y mucha pasta. Y además está muy bueno, tiene un pollón y mucha experiencia en follar putas como yo. ¿Que cómo lo sé? Porque te estoy poniendo los cuernos con él desde novios ya que cuando me conociste en la oficina yo ya era su secretaria y su amante secreta.

Fue suya la idea de que me casara contigo para tenerme más a su disposición porque ya sabes que vendrá casi todas las noches a casa y tú tendrás que dormir en el cuarto de invitados. O en la alfombra si quieres ver como te hacemos cornudo.

2 comentarios:

Friené dijo...

que buenas entradas, me dejan con ganas de mas

Amo A. dijo...

Me alegro de que te gusten. He visitado tu blog (no lo conocía)y me ha gustado. Lo he añadido a la lista de enlaces de este blog.
Un beso.