lunes, 22 de abril de 2013

Los progresos de la puta zorra


Le devolvemos a su mujer para que pase el fin de semana con usted  y le enviamos las fotos que se le han hecho durante este periodo, como en la que posa con  los condones que ella ha usado en su última clase magistral de emputecimiento, Ni que decir tiene que progresa muy adecuadamente y ha sobrepasado todas las expectativas que usted puso en ella. Se entrega como puta, perra y zorra con una ansiedad y anhelo que a veces nos obliga a intervenir para pararla.

La muy zorra elige ya el menú de grandes pollas que quiere para ese día. En el desayuno le damos a elegir y, como es natural y usted ya sospechaba, elige siempre pollones pues es tan zorra y tan voraz su ansia de ser emputecida que no muestra ningún recato.

La muy perra se ha ofrecido voluntaria para un curso extra en el que es oportunamente ordeñada. Dice que si se queda preñada de un negro, quiere que él la ordeñe para usted, delante suya, con objeto de que usted goce. Su mayor preocupación, como puede ver, es que usted disfrute con su total emputecimiento.

Como usted puede ver por las fotos que le envío, la puta se esmera en aprender los requisitos básicos para hacer gozat a los machos. Cuando salga del curso de emputecimiento podrá servir como una auténtica puta y zorra vocacional, muy vocacional, porque parece que ha nacido para dar placer, para ser usada.

Por eso se come las pollas a pares, digo a triples, pues es una zorra insaciable pues incluso se ha llegado a follar a cuatro a la vez. Le encanta ver la cara de placer de otros machos que no son su marido. La pone loca manejarse con varias pollas, con muchos machos y ser deseada para que la follen sin piedad.

Estamos pues muy satisfechos de sus avances en el proceso de emputecimiento y ella es inmensamente feliz, según nos comenta.




Puede usted comprobarlo en las fotos que le envío  en la que se le ve con las corridas en su cara. Se queda quieta, cierra los ojos y paladea la lecha de los machos en su rostro. A veces se queda así, como extasiada durante mucho tiempo, llegando incluso a secarse el semen en su rostro. Y se niega a lavarse porque dice que quiere tener el resto del día el olor del semen de macho en su cara.

Eso es todo, por ahora. Reciba un cordial saludo.