viernes, 26 de abril de 2013

Recuerdos de nuestra boda

Todavía recuerdo, mi querido cornudo, cuando te enseñé la ropa interior que iba a lucir en nuestra boda. Me llevé tu tarjeta de crédito y me acompañó a comprarla él, mi amante, mi macho, el hombre que te iba a hacer cornudo en nuestra noche de bodas. ¿Te acuerdas?








La eligió él, me la probé en la tienda delante de él y él dio el visto bueno porque después de todo él iba a ser uno de los que la iban a disfrutar follándome desde el primer día de nuestro matrimonio. Hasta hoy que también me folla cuando quiere, como quiere y donde quiere porque soy suya. Su puta, su zorra, su perra, su guarra, según me dice.


Todavía recuerdo cuando salimos de la boda y lo primero que hicimos fue hacernos fotos junto a todos los que iban a follar conmigo, porque ya sabes que al ser su puta, me vendió esa noche a otros machos que pagaron por follar en la noche de bodas de un cornudo.
Es una situación que está muy solicitada y cotizada. Y  mi chulo, mi macarra, el hombre que te hace cornudo me vendió esa noche a varios machos para que me follaran delante de ti. Le pagaron muy bien.

Y estuvieron toda la noche follándome y haciéndote cornudo. ¿Te acuerdas? Fue mi primera experiencia como puta múltiple y mi amante se llevo unos buenos dineros que ha invertido en comprarse un coche porque aquella noche sacó para la entrada y luego, al follar con todos los que él me envía (casi todas las noches) saca para pagar el resto.

Porque soy su puta, cornudo, y saca dinero de los machos que se follan a tu esposa. Pero eso ya lo sabes porque tú también lo disfrutas y eres capaz de pagarle a un tío para que me folle con el único propósito de ser todas las noches cornudo.  Se lo dijiste a mi hombre y él te dijo que no tenía inconveniente en que follaran conmigo si tú pagabas. Y lo haces. Le pagas los polvos a tus amigos y compañeros de trabajo que vienen a follarme, aunque mi macho se lleve los cuartos que tú le pagas para invitarlos a que se follen a tu mujer. Creo que llegas a hacer horas extras para ello. Eres muy cornudo, cariño. No lo puedes evitar.

1 comentario:

Devastiel dijo...

Una noche de bodas muy movidita. También lo sería la luna de miel, me imagino, que casi podría decirse luna de leche.
Un placer leerte.