lunes, 15 de abril de 2013

"Slap me"

Cariño:
Te recuerdo que tú ya no eres tú, que has nacido para dar placer a los demás, para que tu cuerpo se use exclusivamente para que los demás gocen. Que tu voluntad ya no te pertenece porque has asumido la voluntad de todos aquellos que te requieren para darse placer. Que sólo eres un objeto de placer que sirve para satisfacer a los demás, a todos aquellos que te usan y disfrutan. Y que tú placer es exclusivamente ver que otros lo tienen al usarte.
Lo sabes. Por eso no te permito que insistas más  porque ahora no me apetece. Ahora no me das placer y, por tanto, no puedes servir de objeto para ser usada. Sólo serás usada cuando los demás lo requieran, cuando los demás lo quieran y entonces tú gozarás al ser usadas, al despersonalizarte, al comprender que has nacido para dar placer, para servir el gozo de los demás, para ser sólo un instrumento al servicio de todos aquellos que te usan

Pero ahora no.
Así que no te eches más sobre la mesa  con la falda levantada suplicando que te abofetee porque no lo haré. No, cuando tú quieras.

1 comentario:

Devastiel dijo...

La espera de una sumisa es complicada. Cuando no se requiere su placer, muchas veces, la sumisa deja de serlo, exigiendo, pidiendo. Es la desesperación quien habla.
Un saludo.